1. Firmar una promesa sin revisar la escritura
La promesa de venta obliga. Si después descubrís que la propiedad tiene un gravamen, ya entregaste un anticipo y el problema es tuyo.
2. Confiar en el "está en trámite"
"En trámite" puede significar cualquier cosa: desde una sucesión que falta un mes hasta un pleito que lleva cinco años. Pedí el número de expediente y consultalo.
3. Pagar en efectivo sin recibo
Todo pago tiene que ir a una cuenta bancaria a nombre del propietario o del notario, con comprobante. El efectivo sin rastro es el error más caro y el más común.
4. No revisar linderos
Un cerco no es un lindero. Compará el plano con el terreno y, si hay dudas, pedí un levantamiento topográfico.
5. Ahorrar en el abogado
Un abogado que revisa la documentación cuesta una fracción de lo que cuesta perder un anticipo. Si el vendedor insiste en no usar abogado, esa es la señal más clara de todas.
